Como excepción, y para no sobrecargar la página principal, este post no estará completo en portada, tendréis que hacer link en “leer más…” para verlo completo. Es largo, pero he incluído screenshots (click para ampliar a 1024×768). Es mi primer análisis de una distro, así que quizá me haya dejado cosas en el tintero. He intentado ser lo más objetivo posible, y comentar tanto las cosas buenas como las malas.

el motivo

Después de ver como infinita gente se estaba pasando de debian a mandrake “por tener un escritorio más fácil de configurar” o “porque debian está bien para aprender, pero cuando hay que tocar configuraciones es un coñazo”, decidí probar mandrake. La 9.2, en concreto. Exactamente, intenté instalar la mandrake 9.2 a un amigo que me pidió una partición con linux. Fue un fiasco total. Como ahora no es momento de explicar Mandrake, sino Fedora, simplemente explicaré por qué me pareció un fiasco -siempre basándome en mis necesidades, y partiendo de una instalación limpia-

  • Evolution petaba al sincronizar con la palm. Esto es inadmisible en una versión “estable”
  • Al OpenOffice le faltaban las barras de iconos. Sí, no están, y no supe hacerlas aparecer. ¡Pero nunca deberían de haberse marchado!
  • No estaban los kernel-headers y no pude compilar el módulo de nvidia
  • Desaparecieron de golpe los iconos del KDE. Por suerte, encontré una utilidad por los menús que lo restauraba

Quizá me dejo alguna, pero para mí lo más grave fue lo de Evolution y OpenOffice. Pero ya basta de hablar de Mandrake. En mi búsqueda de otra distribución luser-friendly, o lo que es lo mismo, que pudiera instalar a un amigo windowsero y que él mismo pudiera administrarse, decidí probar Fedora. Ya puestos a bajar unas isos, pues me bajo la Core2 Test3, que parece ser de las últimas release candidate y no tendrá muchos fallos.

empezando con Fedora: la instalación

¿Por dónde empiezo? ¿Por lo bueno o por lo malo…? Mejor empezaré por el principio. El principio es la instalación. Una instalación sencilla donde, como siempre, la parte más difícil es la partición. No sabría deciros si soporta redimensionado de NTFS, porque la instalé sobre un disco vacío. Las particiones por defecto están bien (/boot, / y swap). El resto de la instalación es casi-automático y muy simple. La detección de hardware es buena (tarjeta de red, sonido, vídeo, mouse, teclado) y el monitor aparecía en la lista, así que lo seleccioné sin más problemas.

arrancando

El primer arranque de Fedora fue lo máximo. Tras los breves mensajes del kernel, empezó el init… yo estaba extrañado porque no se había iniciado el framebuffer, pero en lugar de eso… ¡tachán! me aparece un cursor del mouse. Esto tienen que ser las X por cojones, pensé. ¿Pero qué hacen las X antes del init?

No tengo screenshots del arranque, pero a grandes trazos lo que aparece es un servidor X con una imagen de fondo y un emulador de terminal donde aparecen los mensajes del init. Se puede hacer clic en un botón, y los mensajes desaparecen y sólo salen mensajes del estilo “iniciando red… iniciando disco…” para que los no-iniciados no se vean sobrepasados con tanta letra. Chapeau para la gente de Fedora. El proyecto del servidor X al arranque se llama rhgb y podéis encontrar su página aquí

información sober los proyectos de Fedora

Antes de seguir, me gustaría hacer un comentario: todas las herramientas que comento aquí se pueden descargar de la página de fedora, pero no las he conseguido hacer funcionar en mi debian sid. Por lo visto están hechos en python, y al arranque me piden unos import que no tengo. Y si los instalo, me fallan otros… pero gracias a las gnome-system-tools tampoco los echo mucho en falta

el entorno

Después del magnífico arranque -que, por otra parte, sólo se ve al arrancar el ordenador, sé que esto suena redundante, pero yo reinicio mi ordenador cada 2-3 semanas…- entré en Gnome. Mi instalación fue con los paquetes por defecto, y como yo uso Gnome 2.4 normalmente, también tenía ganas de echarle un ojo al 2.6 que viene con la Core2

El escritorio por defecto es muy parecido al de 2.4, pero con un icono de “Mi PC” donde aparecen las unidades de disco, red y removibles (CD, Floppy…). Es una buena idea tenerlo, aunque normalmente todas estas unidades también aparecen en el escritorio al montarse.

Mi primera impresión fue con el nuevo Nautilus. Haré un review competo de Gnome 2.6 cuando entre en Debian Unstable, pero de momento el modo espacial no me convence. Demasiadas ventanas abiertas. Y si las abro con el botón del medio (abrir en misma ventana), me aparecen vete-tú-a-saber-dónde-las-dejé. Supongo que me tendré que acostumbrar, pero durante el tiempo que lo he usado me ha parecido más un estorbo que otra cosa

primer vistazo


Ya entrando en las características de Fedora, empezaré por los menús. Todas las distros tienen los menús organizados a su manera, aunque el Gnome que lleva Fedora es muy parecido al de Debian, pero con un par de menús más de configuración. A mi gusto, esto es dispersar demasiado las herramientas. No es bueno que, de las ~10 entradas del menú, 3 sean de configuraciones. Vale, las hubiera puesto de otra manera, pero tampoco están mal. Supongo que esto va a gustos

herramientas

Seguí investigando por las herramientas de configuración. Mientras Mandrake es conocida por sus asistentes, RedHat -Fedora- lo es por sus herramientas simples, que necesitan del menor número de clics para tenerlo todo funcionando. Fui probando unas cuantas: la gestión de la impresora es perfecta. El driver tiene muchísimas opciones, y el programa las permite configurar todas, mucho más que la utilidad de impresión de Gnome. La otra cara de la moneda es la configuración del sonido. Sólo dos pestañas, un menú desplegable para elegir cuál quieres que sea la principal… ¡pero el cuadro no funciona!. Ya podía elegir la SB Live, que siempre se quedaba por defecto la maldita integrada. Tuve que retocar el archivo de configuración a pelo y reiniciar, luego se solucionó


Configuración de la impresora. Brutal.

Configuración del sonido. Sencillo, pero con bug incluído.

Me he dejado el resto de herramientas, que podéis ver en el screenshot de los menús de utilidades, pero son geniales. Funcionan muy bien y son muy sencillas -mejores que las de Windows, sin duda alguna-. Esta gente de Fedora se lo ha currado mucho, y encima ha liberado el código fuente de todas ellas en su web. A ver si un día de estos un packager de debian consigue hacerlas funcionar y las sube a Unstable…

el bueno…

Voy a seguir mencionando los detalles que he encontrado. Podéis suponer que si me olvido de comentar algo, es que funciona perfectamente.

  • El OpenOffice (1.1) tiene las barras en su sitio. Como debe ser
  • Evolution (1.4.6) funciona correctamente y sincroniza bien con la Palm
  • Vienen las fuentes del kernel. No compilé el paquete de Nvidia, se me olvidó, pero supongo que no habrá problema en ello.
  • No entiendo por qué no viene un rpm con el firefox. Sí está Mozilla y epiphany, pero no el primero. Lo echo en falta.
  • En los menús, en lugar de venir el nombre de la aplicación, aparece su utilidad. Es decir, “mensajería instantánea” en lugar de “gaim” o “navegador web” en lugar de “epiphany”. Esto es algo que todas las distribuciones deberían hacer.
  • Los iconos y el entorno en general son una gozada. Chulísimos. Mejor que los crystal de KDE. Dan una muy buena sensación de uniformidad al escritorio.

el feo…

Siempre nehatiffo, nunca positiffo

  • No entiendo por qué no viene un rpm con el firefox. Sí está Mozilla y epiphany, pero no el primero. Lo echo en falta.
  • La instalación por defecto es algo sosa. Viene con pocos paquetes (en mi opinión, deberían incluir como mínimo el fifth-toe de Gnome)
  • Las configuraciones por defecto son las básicas de los paquetes pelados. Por ejemplo, no viene el bash_completion -¡gran fallo para los amantes de la consola!- ni el $PS1 está coloreado, el mouse es muy lento y hay que subirle la aceleración, no incluye plugins de Gaim como el de las ventanitas emergentes, y otros detalles que algunas distros como Mandrake sí dejan pulidas (quizá estas en concreto no, pero me dio la impresión de que la instalación base de Mandrake es un escritorio que alguien ya ha estado personalizando a su gusto)

y el malo

Para acabar… el motivo por el cual no me voy a pasar de Debian a Fedora. Un motivo muy grave. No sé si este post va a tener cierto bombo -lo dudo, porque está en castellano- pero creo que los de Fedora tiene que arreglar eso YA MISMO. Me refiero al gestor de paquetes.

En un intento por clonar el “Agregar o quitar componentes de Windows”, los chicos de Fedora han concebido un gestor de paquetes ordenados por utilidad. Hay una entrada para editores, otra para internet, otra para servidores de correo, otra para servidores DNS, etcétera, etcétera… Dentro de cada categoría, aparecen marcados una serie de paquetes. Idéntico al de Windows, vamos.

La búsqueda de un paquete es intuitiva, cada uno está en la sección donde debería estar. Aunque ya empiezo a ver fallos… (tenéis todos los screenshots, por orden, en la tabla de abajo

  1. ¿Gnome no está instalado? Resulta que Gnome me aparece desmarcado. Y, obviamente ¡lo estoy usando!
  2. ¿Y Gaim? A Gaim lo pasa lo mismo, pero éste está en un submenú, no en la ventana principal. Observad como X-chat sí está instalado y aparece correctamente marcado
  3. Mala gestión de dependencias Intenté borrar mozilla y epiphany para luego reinstalarlos. Pero si desmarco Mozilla, me sale este fallo. No es capaz de ver que Epiphany depende de él, y perguntarme si también lo quiero eliminar.
  4. ¿Instalar o eliminar? Al quererlos instalar de nuevo, ¡me decía que liberaría espacio en disco!. Esto no es un fallo de traducción, porque cuando instalé otros paquetes me decía que iba a ocupar espacio y no a liberarlo
  5. Error raro Finalmente, me encontré con este error. Fue al insertarle uno de los CDs que me pedía. Supongo que sería un error de montaje, porque se solucionó al reiniciar el gestor de paquetes con el CD ontado. Creo que debe de ser un conflicto con el nuevo gnome-volume-manager, que automonta (sin supermount los CDs cuando se insertan). Pero creo que deberían solucionarlo o, al menos, decir de qué se trata el fallo. Un usuario novel se va a quedar clavado como le aparezca esta ventana. Es peor que los fallos “en memoria 0×123405ef” de windows…

¿Gnome sin instalar?

Como podéis ver, tanto Gaim como X-chat están instalados.

Mala gestión de dependencias al desinstalar

Fallo en el cálculo del espacio ocupado

Fallo ambiguo. ¿Qué ha pasado?

yum yum

He probado yum. Sí, es parecido a apt-get, y ahora iré a ello. Pero lo que usan los usuarios nuevos es el gestor gráfico, no la línea de comandos, y creo que los fallos anteriores deberían de ser subsanados cuanto antes. Pero aparte del front-end gráfico, que puede cambiarse -para apt-get puede usarse aptitude, synaptic, gnome-apt y más- he encontrado algo que no me ha gustado en el sistema RPM. No usé RPM desde la Mandrake 8, mi última distro antes de pasarme a Debian, y entonces no tenía internet



¿Qué le pasa a RPM? Resulta que al iniciar el sistema, un pequeño icono en la bandeja del sistema me dijo que tenía actualizaciones listas para instalar. Cojonudo, pensé, no tendré que ir actualizando cabeceras manualmente. Quizá fue mi forma de pensar debianita. Al arrancar el programa de gestión de actualizaciones (derecha) me dijo que tenía una serie de paquetes para actualizar. Le dí a actualizar, y empezó “bajando cabeceras”. Con apt-get, sólo después de bajar las cabeceras sabes si hay paquetes actualizables o nuevos. Pero por lo visto con RPM hay unas cabeceras de “existencia” -dicen “oye, ¡puedo actualizarme!”- y otras con información del paquete.

Estuve como cinco minutos bajando cabeceras de estas. Pensé que se había colgado la red o algo, pero no. Con Debian nunca había estado tanto tiempo bajando cabeceras, pero en fin… RPM las baja individualmente, es decir, un archivo por paquete, mientras que APT baja un archivo con toda la información de todos los paquetes. Quizá fue el hecho de tener que abrir una conexión nueva para cada paquete, pero estuvo demasiado tiempo bajando cabeceras.

el colmo


Después de actualizar esos paquetes, ejecuté como root un hdparm para ver si traía el soporte de DMA activado por defecto. Al decirme “command not found”, pensé en instalarlo con yum. Ejecuté “yum install hdparm” y aquí empezó lo que menos me gustó de Fedora. Bajó ¿cientos? de cabeceras, para acabar con un “hdparm is installed”. Sí, señores, hdparm estaba bajo /sbin, y fedora no incluye /sbin en el path de root, por eso me dio el command not found. Con la mosca detrás de la oreja, apagué el sistema. Al cabo de unos pocos días, y al pasar un examen, pensé en probar otra vez el maldito yum. Ejecuté “yum install kde-i18n-es” y ooootra vez a bajar cabeceras. Montones de ellas. Montones de paquetes que yo no quería instalar. Y esta vez, no era la primera vez que yum se ejecutaba, era una simple actualización. En la imagen de la derecha podéis ver que se bajó doce megas de cabeceras. Estuvo media hora. Pensad que se tarda más en establecer la conexión que en bajarse 10 kb de cabecera, así que se pierde un tiempo precioso.

¡Doce megas! Yo me bajo cada día tres megas, haya actualizado o no. Haya bajado cabeceras el día anterior o no. Siempre hay un archivo de tres megas que se baja en algo menos de tres minutos. Ah, yum me contestó “kde-i18n-es not found”. Busqué, y se llamaba “kde-i18n-es.nosequé”

un mal gestor de paquetes destroza un magnífico sistema

No voy a usar Fedora. Me niego en rotundo a perder media hora cuando quiera instalar un paquete de 200 kb. Ni media, ni un cuarto de hora. Podría instalar apt-get, y de hecho lo hice, y bajó unos míseros 1400kb de paquetes donde, por desgracia, faltaban muchas aplicaciones. Pero el motivo por el que no quiero usar apt-get es porque Fedora está diseñado para trabajar con RPM, y no es bueno mezclar tipos de paquetes.

Un acabado del escritorio excelente. Unas herramientas maravillosas. Un sistema de instalación de software indigno. Así se podría resumir Fedora Core2 Test3. Puede que algunos de estos fallos -espero que los del gestor de paquetes gráfico- estén arreglados en la final, pero el lastre del RPM es algo muy bestia. Mucho movimiento de megas, y encima fragmentados, para perder el tiempo esperando por el lag. Ojalá alguien de Fedora lea esto y piense en alguna solución. Como mínimo juntar las cabeceras en un único archivo. Y luego, quitar información sobrante (no sé cuál) para que no pesen tanto.

Espero comentarios… llevo cuatro horas haciendo este resumen. He empezado a las diez de la noche. El drwright se queja, dice que me van a estallar los ojos. No me hace falta un programa para darme cuenta. Cuando dé a “publicar” veré la fecha de final.

Me gustaría que alguien me dijera que usa Fedora y no le pasan las cosas que me han ocurrido a mí. Que no tiene que bajarse 12 Megas antes de que el gestor le diga “oye, ese paquete ya lo tienes instalado”. Siento la propaganda que he hecho de Debian, no era mi intención. Sólo era a modo de comparación, igual que también la he comparado con Mandrake.

Buenas noches a todos.

Actualización 9/5: En barrapunto me comentan fallos en el artículo. Miradlos, despejan muchas dudas sobre el funcionamiento de RPM. Enlace aquí