Reproduzco una entrada que escribí para barrapunto hace aproximadamente un año.

Todo empezó…

a ver, voy a contar los años… yo hacía 4º de ESO… y ahora hago 3º de carrera… pero con un año perdido… eso hace…

sí, era el 1998. O quizá ya había empezado el 99. Bueno, da igual. Hace mucho. Yo estaba en casa del novio de mi prima, cuando me dijo


-A ti te gusta la informática ¿no?

-Pues sí

Encendió el ordenador

-Mira esto

Había un montón de letras en la pantalla, y finalmente, se pararon, y decían localhost login:

Escribió algo, y apareció una línea de comandos.

-¿Esto es un msdos o así?

-No, es linux. Lo uso en la facultad, pero no sé cómo funciona

Escribí: dir, pero nanay. “se escribe “ls”, jajaja, a mi también me costó pillarlo”

Escribió: startx y apareció un fondo gris feísimo

-De aquí no se pasar- me dijo- si quieres, te copio el CD, y lo pruebas

Arrancó windows 95 y me copió el CD. Era una redhat 6.0. Llegué a casa e intenté instalarlo. Me hice la picha un lío. ¿Módulos? ¿Cómo coño voy a saber el “clock” y la “ramdac” de mi tarjeta gráfica?

Aceptar, aceptar… … localhost login:

Mierda. “localhost” <return> “localhost” <return> login failed

Después de veinte minutos, le llamé

-¿Recuerdas esa contraseña que pusiste al instalar? ¿La que decía “root”? Pues ponle de username “root” y luego la contraseña

Hmmm… “ls”. A ver… “md pepe”… nanay. “mkdir pepe”. ¡bingo!

startx” Coño, el fondo gris… y cómo salgo de aquí… bah, a reiniciar.

Mi primera experiencia con linux no pasó de ahí. He de confesar que me considero un machote por saber particionar el disco sin cargarme el guindous y aguantar estoicamente delante de una pantalla de texto, eligiendo “paquetes” y otras cosas que no tenía ni idea de lo que eran

hasta que…

… en una revista, año y algo después, vi “regalamos 3 CD’s de linux Mandrake 7.2. ¡Genial! voy a volver a probarlo. A ver si hay más suerte.

Uhmmm… instalación gráfica… vamos mejorando. ¡Hostia! ¡me arranca el entorno gráfico al iniciar! A ver… mmmm… no está mal. Bueno, el 90% de los iconos de los menús no sé qué significan, pero no está mal. A ver si consigo configurar el módem

¿Puerto serie? ¡Mi módem es interno! A ver, que lo abro, para ver la marca… [horas después] deputa madre, me he comprado un “winmodem”. A tomar por culo el linux. Para otro día

Tiempo después…

¡Huy! ¿Qué es esto? BeOS. Y lo regalan con la revista. Y no hay que particionar. Voy a probarlo. Anda, si me ha pillado el “winmodem”. Tras un par de horas de trastear con él, a tomar por culo otra vez

Bueno, me voy a comprar un libro sobre linux a ver si lo instalo de una vez. Y me voy a comprar esta revista que viene con redhat 7.1. Tras mucho sufrir, consigo “compilar unos módulos” y ya me funciona el winmodem. Milagro. Y todavía no sé lo que es un módulo. Y me cago en el que escribió el documento “INSTALL”. ¿Pues no ha escrito montones de kbytes sólo para decir “./configure, make, make install”?

Me vuelvo a cansar de linux. A tomar pol saco.

Al cabo del tiempo, aparece un amigo “me he puesto ADSL y me he bajado la mandrake 8.0″ ¡pues pásamela, vamos! La pruebo, compilo “el módulo” del winmodem. Linux pasa más de una semana en mi PC. Aparece mandrake 8.2 y me la instalo.

En la facultad, empiezo a usar UNIX y linux. En un servidor privado hay montada una mandrake 8.1. “Mandrake es lo máximo”, me dice el admin. Y sí, mandrake es lo máximo. Tiene mil asistentes. Te lo hace todo.

Finalmente, aprendo lo que es un módulo, lo que son las X, lo que es la consola. Me pasan una slakware 8, la instalo en modo texto y, al arrancar, no me coge las X. La borro immediatamente. Mandrake hace eso, y más, me decía. Ciertamente, no le he dado otra oportunidad a slakware.

Aparece mandrake 9.0beta, la instalo y peta infinitamente. Por todas partes. Todos los programas. No lo entiendo, con lo bien que iba la 8.2. A tomar por culo linux. Me pasan la 9.1rc2, la instalo, va de maravilla.

Al fin me pongo ADSL. Decido bajar todas las distros habidas y por haber, y las pruebo. Decidí no dar otra oportunidad a slakware ni a redhat. Redhat 7 me quemó mucho. Eso de usar el gcc 2.96, que en todos los sitios decían que era lo peor, no me gustaba nada. Bajé “yoper” pero era para i686, yo tenía un k6. Nanay. Bajo gentoo, debian, suse. Las otras “ya me las conozco”.

Instalo debian. Mierda, otra instalación en modo texto. Otra vez lo de los módulos. Otra vez a elegir paquetes, ¿qué coño es este “dselect”? apesta. Arranco, y no me carga las X.

Pero algo mágico sucedió…

Le doy otra oportunidad. Entro al irc con bitchx, pido ayuda, consigo configurar las X. Entro en KDE. Buf. Todo bien. Y más rápido que mandrake. Pocos días después, creo otra partición, instalo gentoo. Increíblemente lenta la compilación en mi k6-2@400. Me canso cuando se niega a compilar algo. Descubro que tengo un módulo de memoria petado. Me paso una semana intercambiando módulos (tengo 3) a ver cuál falla. Se me inflan las narices, gentoo a tomar por culo.

Instalo suse. Dios mío que lento. Esto no tira nada. Vale que mi PC es antiguo, pero debian tira más. Nada, me quedo con debian. Viendo lo antiguos que son los paquetes, instalo sources no oficiales, con kde3+superkaramba. Mola mucho, pero, otra vez, qué lento. A tomar por culo KDE, instalo xfce4.

Me cambio de PC, llega la hora de la verdad. Con un athlon 2600 ya no temo por la velocidad. Pero ya llevo mucho tiempo con debian. Actualizo a SID. Mis conocimientos sobre linux van avanzando, y tengo windows sólo para los juegos. En cuanto me paso el warcraft3, el windows se va a tomar por culo. (¡ole!)

Instalo freeBSD bajo vmware, ningún problema. Mierda, aquí no hay apt-get… bueno, me van las X, me va la red, me funciona todo, pero no tengo tiempo para explorar. Otro día será.

Y llegamos, más o menos, al día de hoy… las últimas versiones de linuxes que he probado fueron la MDK9.1rc3, redhat 7.3, suse8.2, gentoo1.4rc3, slack8, linex3.0, freebsd5.1, y quizá me olvido alguna. Sé que hace tiempo que no pruebo versiones recientes de algunas distros, además, con los conocimientos que tengo ahora configuro las X en un plisplás. Pero no me apetece probar nada, ya.

Ahora siempre voy con una knoppix en el bolsillo e intento evangelizar a la gente, soltándoles un “ah pues no sé, no uso windows” cuando me preguntan “oye por qué se han borrado todos mis documentos al instalar el driver de la impresora” (verídico). Y me sirve para dejar de ser el pringao. Y al admin de mi servidor, le digo “mandrake es lo mínimo, debian es lo máximo” para hacerle rabiar

Y, cuando me preguntan ¿por qué usas debian?, les contesto ufff, es una historia muy larga…

Como veis, no empecé a usar debian porque la tuviera más larga, ni porque fuera más geek ni chorradas de esas. Me gustó la velocidad que daba a mi PC antiguo, me gustó el apt-get, frente a los problemas de dependencias que me daba mandrake, que personalmente, considero que el “package manager” es un engorro. Y me hace gracia cuando leo en barrapunto “es que usáis debian para fardar”

¿Habéis llegado hasta aquí? ole. Posiblemente os ha hecho gracia el texto, porque (quiero creer) que también probásteis montones de distros, tuvisteis infinidad de problemas, y borrasteis infinitas particiones de linux “porque no sé como va, y tengo bastante con windows”. ¿Queréis escribir vuestras historias? No hace falta que sean tan largas como esta… ;)

Como veis, nada es un camino de rosas. Si me pusiera aún más nostálgico, intentaría recordar cómo aprendí (a pedradas, como siempre) a usar ms-dos, windows 3.1, borrando los archivos .pcx del windows para liberar espacio en mi disco de 40 Megas. Aprender siempre merece la pena. Nadie nace sabiendo usar linux, daos cuenta de las veces que lo envié todo a la mierda. Pero ahora estoy satisfecho de haber aprendido, tener un ordenador que aguanta 60 días funcionando ininterrumpidamente, un montón de software gratuito y libre a mi alcance, una comunidad de usuarios cojonuda y un PC rindiendo al máximo, libre de virus y troyanos

Nota: A este escrito tan sólo hay que añadirle una pequeña actualización: Debian Sid + Estabilidad = Ubuntu. Así que estoy con Ubuntu. Y la mar de contento.