Cito de la sentencia del caso SGAE vs Frikipedia:

La libertad de expresión, por consistir en formulación de opiniones, juicios o creencias personales que no aspiran a sentar hechos o a afirmar datos objetivos, tiene como límite la ausencia de expresiones inequívocamente injuriosas o vejatorias, sin relación con las ideas u opiniones que se expresan y que resultan innecesarias para la exposición de las mismas

Sin embargo, la Constitución dice que todos hemos de ser iguales ante la ley.

Más: curioseando por la Constitución leo que

La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos.

¡Ja ja ja! ¡Yo me parto!

Estos despropósitos, unidos al cachondeo del ya famoso artículo 47, me hacen replantear la necesidad de tener leyes, o si realmente la humanidad está volviendo de nuevo a la ley de la selva, donde el más fuerte, rico o poderoso es siempre quien gana. Y, sinceramente, podríamos estar peor. ¿O ya vamos por mal camino?

En fin, esta es la típica entrada de blog donde el autor, indignadísimo, patalea sobre la puta mierda de sociedad en la que vivimos, etcétera etcétera. Me doy cuenta de la miseria de este escrito, pero hay veces en que uno no puede estar callado.