No sé si os habéis fijado de algo muy curioso: desde que apareció menéame han ido desapareciendo los blogs de «vias», aquellos que únicamente se dedicaban a agregar noticias de otros sitios, haciendo copy-paste y añadiendo al final «via: (el blog original)»

Por extraño que parezca, creo que esto es tremendamente positivo para la blogosfera, si es que asumimos que existe como tal; pero antes de hablar de las consecuencias, me gustaría adivinar la causa. Ya que menéame es una comunidad que ha crecido tantísimo que alberga a unos 50.000 usuarios (¿alguien tiene la cifra exacta?), los que antes se dedicaban a los «vias» ahora ven más productivo enviar la noticia a menéame para que tenga mayor difusión. No olvidemos que toda esta gente, normalmente desde la buena fe, tenía el objetivo de compartir aquellos artículos que le parecían más interesantes, y hasta hace unos meses la única manera era crearse un blog y hacer «vias». Si a esto añadimos el “karma” o “prestigio” producido por enviar buenas noticias, vemos que para los enlazadores es mucho más productiva una cuenta de menéame que una cuenta en blogger.

Gracias a las webs de promoción de noticias ha desaparecido la necesidad de crearse un blog sólo para compartir información. Primero tenemos las páginas públicas de Google Reader (la mía está vacía), que permiten compartir los mejores artículos de tus fuentes RSS sin más complicación que apretar un botón. Después tenemos a menéame, que además permite el debate (ejem) y la valoración del contenido. Como contrapartida está barrapunto, que no es un sitio de compartición de enlaces sino de debate de noticias, y creo que esta distinción es importante.

Una vez tenemos la causa, vamos a pasar al efecto: hace un par de años, sabías si escribías un artículo muy bueno porque te lo enlazaban desde decenas de blogs. Hoy día, en cambio, recibirás a lo sumo una docena de enlaces, porque la forma de compartir artículos ha pasado de la simple referencia al voto en menéame. Aun con todo, mi impresión es que no se vota la calidad del artículo sino su relevancia dentro de la comunidad: no se vota el “es bueno” sino el “me gusta lo que dice”, y que conste que lo comento como observación, no me parece algo negativo pero hay que tenerlo en cuenta.

A lo que iba, ya no importa tanto la cantidad de los enlaces sino la fuente de esos enlaces; igual que antes un enlace desde Microsiervos o Barrapunto te reportaba miles de visitas, hoy día lo más beneficioso es un enlace desde menéame.

Es decir, un blog ya no puede medir su calidad en función de los enlaces entrantes, sino en función de qué sitios que lo enlazan. Un artículo en portada de menéame se valora más que diez enlaces desde diez cutreblogs como puede ser éste mío. Esto es muy importante, porque requiere la adaptación todas las herramientas tipo Technorati que califican un blog en función de la cifra absoluta de enlaces entrantes.

También tiene otro punto positivo: la gente hace que se curre más los posts para salir en menéame. La gente que tiene adsense recibe los enlaces entrantes de menéame como oro caído del cielo, porque le producen una cantidad exagerada de hits que puede aprovechar para su publicidad contextual. Al margen del beneficio económico, la competencia repercute en la mejora del contenido, y la existencia de sitios de promoción de noticias hace que los editores tengan un incentivo extra para escribir mejor.

Tampoco hay que olvidar que, desde el lado contrario, menéame necesita de las noticias. Es un sitio que se mantiene íntegramente por los usuarios, y cuya principal fuente de ingresos son los artículos que han escrito terceras personas. Yo comparo a menéame con el chiringuito de la playa: la gente no va de vacaciones “al chiringuito” sino “a la playa”, y éste depende completamente de la existencia del mar para ejercer su actividad, pero los usuarios de la playa se ven beneficiados por tener cerca un sitio donde venden cervezas y helados. La palabra que define mejor este comportamiento, creo, es la simbiosis. Existe una fuerte simbiosis entre las webs de promoción de noticias y los que escriben estas noticias, y los dos se ven beneficiados.

Por todo ello, quiero acabar recordando que menéame es una herramienta utilísima de promoción de noticias, pero depende de ellas para funcionar. Aporta un valor añadido; el valor base es el del artículo original, por lo que no se debe olvidar que el núcleo de menéame lo forman, precisamente, las noticias que se menean.

Tengo algunas críticas (constructivas) respecto al sistema de promoción, pero me las guardo para otro día ;)