En el mundo hay dos tipos de personas: las que envían correos masivos (powerpoints, cadenas…) y las que reciben estos correos. Yo suelo ser de los segundos, y mientras que no me molesta recibir este tipo de mensajes, intento recordar siempre a los emisores la cuestión más importante de los correos masivos: poner siempre a los destinatarios como copia oculta

Todos los programas de correo y webmails tienen una casilla debajo de los destinatarios llamada “CCO” o “Copia oculta”. Si vais a enviar un correo a mucha gente que no se conocen entre ellos, por favor, escribid sus direcciones como copias ocultas.

¿Por qué?, os preguntaréis. Sencillo. Lo primero, que la dirección de correo es un dato privado, y no quiero que lo tengan más que mis amigos. Segundo, estas cadenas acaban reenviándose hasta la muerte, y cuando llegan a un spammer, éste obtiene miles (sí, miles) de direcciones de correo VÁLIDAS de forma instantánea.

Así que si queréis hacer un favor a aquellas personas que recibirán vuestro mensaje, por lo que más queráis, usad la copia oculta.

En el próximo episodio de Netiqueta, “Cómo eliminar el texto quoteado de un mail de cien páginas que originalmente era sólo un párrafo”

(Perdón si veis cosas raras en el RSS, estoy posteando con la conexión GPRS de yoigo y esto va a saltos)