Disclaimer: Al final presentaré el PFC en septiembre, por lo que agonía se alarga tres meses, pero se supone que el resultado será mejor. Además, así podré seguir escribiendo por aquí y por Referenta, amén del resto de proyectos personales.

Ahora que por fin va a salir el esperadísimo iphone en España, y habiendo dejado madurar la idea para que no se vea afectada por el campo de distorsión de la realidad del señor Jobs, he llegado a la conclusión de que se lo pueden meter por el ojete, Apple y Telefónica.

Me refiero, principalmente, a una cuestión de dinero. No estoy dispuesto a pagar lo que vale este aparato. ¿Por qué, os preguntaréis? ¿No ansiabas un iphone? Bueno, sí, pero no a cualquier precio. No me malinterpretéis, sé que ni Apple ni Telefónica son ONGs y que deben amortizar el precio del terminal, pero sencillamente no me da la gana de pagar más dinero por un móvil que por un portátil.

Rumores supuestamente fiables han afirmado que Telefónica regalará el iphone si te haces un contrato de unos 60 euros al mes, y que costará sobre 180 euros con un contrato algo más barato. ¡Nos ha jodido mayo con las flores! ¿Es que se piensan que los consumidores meamos dinero o algo así? Contad un plan de consumo mínimo 50-60 euros, al que hay que añadir las tarifas de datos 3G, que no son baratas, más el desorbitado precio por segundo que pagamos en España por llamar a números de otros operadores. La broma puede salir por 100 euros al mes, aproximadamente.

Nuevamente, no estoy pidiendo que regalen los iphones con tapas de yogures, pero que al menos ofrezcan una contraprestación a los que paguen el dineral que vale. Una posible alternativa sería aprovechar el 3G del móvil para usarlo como módem de internet. Ahora mismo tengo un Nokia de mierda que permite hacer eso mismo: se aparea al portátil mediante Bluetooth y usa su conexión GPRS para emular un módem que tiene cobertura en el 99% del territorio. ¿Por qué no permitir que el iphone se use como un módem 3G? Al menos podríamos ahorrarnos los 30 euros al mes del ADSL.

Haced las cuentas tirando por lo bajo: un contrato de permanencia de 18 meses, a 60 euros cada mes, sale por más de 1000 euros. Teniendo en cuenta que yo suelo gastar 10 euros al mes de móvil (180 en 18 meses), me está saliendo el terminal por 800 euros. Sí, que el aparato mola, y Telefónica no me va a regalar el 3G, pero el abuso es evidente.

Precisamente esta semana en Dame la voz hemos comentado esto mismo sobre el iphone, y ha salido a relucir la paradoja de las telecos españolas: los clientes más fieles salen perjudicados por el sistema de tarifas de las operadoras. Dado que el precio por minuto es muy parecido, lleves un año en la compañía o siete, la única ventaja de pertenecer a una empresa u otra son los móviles que te regalan. Y, ¿sabéis a quién les regalan los móviles? Efectivamente, a los clientes nuevos, quienes además pagarán un precio por segundo muy similar al de los clientes fieles.

Por lo tanto, en lugar de pagar lo que cuestan los terminales y después exigir un precio por segundo más barato (filosofía Yoigo), preferimos que nos regalen un terminal que cuesta 600 euros para después pagarlo «en cómodos plazos» con nuestra factura mensual. ¿Razonable? Os recomiendo que veáis el penúltimo episodio de Redes —iba a poner el link a Vimeo, pero los han borrado— para ver cómo nos toman el pelo con la palabra GRATIS. Y, ya que estamos, con vuestro permiso voy a escribir la frase “iphone gratis” para subir mi rank en Google y que HOYGANS dejen comentarios. Gracias.

Siempre nos quedará el recurso de comprar un iphone 2G por Ebay y usarlo jailbroken con una tarjeta prepago de Yoigo (¿algún voluntario para venderme el suyo?) o hacerse el contrato con la Timo, esperar a que cambien las tarifas y entonces rescindirlo —otro día explicaré mis problemas con Telefónica—. O, yo que sé, aprovechar la huelga de transportistas para tomar al asalto un camión de distribución de iphones. ¿Quién se apunta?

Si es que al final todos somos igual de chorizos, empresas, consumidores y bloggers supuestamente serios.