Desde que tengo el Macbook (desde que salió Leopard, vamos) que uso Safari como navegador principal. Era más rápido que Firefox2, se colgaba menos, y, sobre todo, el renderizado en pantalla es exquisito. Haced la prueba, si no apreciáis la diferencia de aliasing en las fuentes, sois muy afortunados. Yo sí la noto y cuando hay mucho texto en pantalla, Firefox me medio marea.

Pero de un tiempo a esta parte las cosas han ido a peor. Navegar por Digg, por ejemplo, cuelga Safari. El flash de Last.fm también lo cuelga. Tras horas de uso, Safari está ocuando 350 MB de memoria. No tiene tantos complementos como Firefox, aunque lo más básico, como bloquear publicidad, se le puede poner.

Sin embargo, finalmente me he pasado a Firefox. Me sigue molestando el renderizado de fuentes, pero llega un punto en que se acaba odiando lo que antes funcionaba tan bien.

Otro caso es iCal. Desde la 10.5.2 (o así) que se cuelga cuando le da la gana. ¡Zas! Se cierra. Porque sí. Desde que uso Leopard he ido enviando muchos bugreports a Apple, pero lo de iCal es de juzgado de guardia.

Ya sabéis que aunque uso Macs no me caso con nadie, y cuando opino puedo sacar lo mejor y lo peor de los productos. Esta vez se trata de un toque de atención a Apple bajo un titular gafapastil. ¿Qué está pasando?

Hoy estoy vago (en realidad estoy harto, escribiendo la memoria del PFC) y no voy a poner enlaces, pero fijo que estáis al tanto de los problemas de conectividad del iPhone 3G. Es un aparato que navega por internet y casi te la chupa, pero… algunas series no pueden llamar bien por teléfono. LOLAZO.

El mayor fiasco, sin duda, ha sido la transición a MobileMe. MobileMe es algo equivalente a los servicios web de Google, sólo que pagando $99 al año. Ah, y con sincronización wifi con el iphone, cosa que tienes sin wifi cuando enchufas el aparato al ordenador. Para gustos están los colores, pero resulta que lo han montado tan mal que han tenido problemas grandísimos, aunque los hayan resuelto con estilo, regalando hasta tres meses gratis a los suscriptores afectados.

¿Recordáis los problemas con el firmware 2.0 del AppleTV? No fueron muy graves, pero estuvieron ahí. Si usáis Leopard, notaréis una mejora en funcionalidades respecto a Tiger, pero una pérdida en estabilidad. Aun en la versión 10.5.3 tiene una burrada de fallos, algunos muy molestos como el de iCal, y otros invisibles de gestión de memoria que obligan a reiniciar el Macbook más que cualquier otro UNIX (aunque menos que cualquier Windows, eso sí). ¿Sólo lo he notado yo, o la anunciada versión 10.6 que contendrá sólo bugfixes suena muy sospechosa?

Ahora podría caer en lo fácil de criticar a Apple, o a Microsoft, o a Steve Jobs y tal, ya lo he hecho otras veces. Sin embargo, la verdad es que me preocupa.

Me preocupa porque, desde la distancia, recuerdo cuando hace cinco años era un mega-fanboy de Linux. Cada año iba a ser “el gran salto al escritorio”, cada versión de Ubuntu iba molando más que la anterior, le comíamos terreno a Microsoft… y no. Linux no avanza. Apple avanza muy lenta. Vista es una mierda, y la gente sigue con XP, pero el mercado está estancado.

Apple sigue pintando con colores bonitos su DRM y sus productos no molan tanto como parece. Nada nuevo bajo el sol.

Microsoft sigue haciendo mierda, y la vende. Nada nuevo bajo el sol.

Linux no avanza, y las previsiones a corto plazo no son mucho mejores. Nada nuevo bajo el sol.

¿Sabéis qué? Pensándolo fríamente, y siendo un defensor del “cloud computing”, creo que la batalla entre sistemas operativos está llegando a su fin. Lo que se estilará en el futuro serán plataformas de acceso a internet, ordenadores o no.

Porque, al final, al usuario le importa un pimiento si Windows o Linux o Mac o PC o iPollas. Es más, no sabe la diferencia entre ellos. La empresa que consiga montar su nube para luego ofrecer un dispositivo barato de acceso a datos será la que se lleve el gato al agua. ¿Alguien ha dicho Android?