Ya sabéis que una de mis obsesiones es la transición del internet actual al internet de la «Nube». Esa nube invisible en la que se almacenan nuestros datos, y a la que accedemos como clientes, mientras todo se gestiona de forma transparente. Gmail, Google Calendar, MobileMe y demás son ejemplos de servicios Nube (en inglés, «Cloud computing») y de la integración entre diferentes datos. Desde el correo podemos añadir citas al calendario, enviar invitaciones a nuestra lista de contactos, anotar cosas para luego bloguearlas, etcétera.

Ayer se lanzó la primera versión pública y libre de Abiquo, el proyecto de una empresa española para llevar la Nube a todos los dispositivos. Este software es una plataforma con el modelo cliente-servidor, donde casi cualquier dispositivo puede ser un cliente —incluyendo una impresora o una Nintendo DS— y ceder su potencia de cálculo al servidor. Algo así como el famoso SETI@Home, pero en lugar de ejecutar el software de SETI se puede distribuir el cálculo de cualquier programa. Más info en su FAQ.

En el blog de Diego hay más información sobre la liberación, pero yo voy a ir directo a lo que me interesa analizar: la Nube. Hace días os hablaba sobre cómo funciona un supercomputador, mencionando de pasada los Grids.

Aquí hay un vídeo de ejemplo donde un renderer envía trabajos distribuídos a varios nodos para que hagan los cálculos. El resultado: todos los chips de silicio que hay por los alrededores se ponen a trabajar. ¡Muerte a los ciclos de procesador perdidos!

Disclaimers varios: no trabajo para Abiquo; el CEO es amigo mío; no me pagan por hacerles publicidad.

Entonces, ¿por qué considero interesante este proyecto? Primero; Diego —el susodicho CEO— y compañía se han embarcado en un montón de road trips, buscando financiación en épocas de crisis. Leed su blog para descubrir por qué la gente normal no monta empresas.

Han conseguido un montón de partners internacionales, montar una start-up y sobrevivir al primer año; explicar a empresarios gañanes —con perdón— por qué el Cloud Computing es el futuro; se atreven con un modelo de negocio libre, basado en módulos premium, y un sinfín de cosas que tampoco es necesario explicar. Ah, además buscan programadores, incluyendo puestos de becario para estudiantes de informática. Los puestos de becario son a media jornada, y el de analista de C++ está razonablemente bien pagado.

Diego me dice «Puedes avanzar en tu blog algo interesante para octubre: empezaremos a subvencionar desarrollos para nuestra plataforma». Del mismo modo que la financiación para el desarrollo en la App Store del iphone, van a ofrecer hasta 3000 euros para desarrollos libres para la plataforma de Abiquo. Sí, sí, este proyecto es comparable a la App Store de la poderosísima Apple, sólo que montada por universitarios españoles y basada en software libre.

¿Pero qué empresa consigue todo eso en este puto país? ¡Ole sus huevos!

A los que os llenáis la boca hablando de libertad sólo porque sabéis instalar una Ubuntu: si ésto no es una apuesta arriesgada por el software libre, que baje Stallman y lo vea.

Una última reflexión. Si en lugar de llamarse Abiquo y ser españoles, se llamaran Sfri.ng.lr y fueran estudiantes de Stanford, habrían salido en todos los periódicos españoles como «la nueva revolución de Internet» y todas esas historias. Mierda de chauvinismo español.