Nacho tenía un dilema al respecto de alquilar series en DVD o bajárselas del Torrent. Para resumir, a él no le apetece comprar unos DVD que luego ocuparán sitio en la estantería, pudiendo adquirir el mismo contenido en formato digital. Por desgracia, en España no tenemos la opción de comprar los episodios al ritmo que salen en EEUU, por lo que es más cómodo bajarlos que comprarlos al cabo de año y medio, cuando sale el DVD en nuestro país.

Hoy se me ha planteado una cuestión similar. Este fin de semana he vuelto a ver Kill Bill, la opera magna de Tarantino, que me compré en DVD cuando salió al mercado y tras verla dos veces en el cine. Digamos, pues, que mi supuesta deuda ética con los creadores estaba más que saldada. Sin embargo, ha llovido mucho desde que salió el DVD, y ahora tengo un monitor de 22″ cuya resolución dobla la del disco.

En resumen, nuevamente. El DVD se ve como el culo en mi ordenador, y la cara de Uma Thurman parece un píxel gigante. ¿Soluciones?

Podría comprar un reproductor blu-ray. Entonces, ¿he de volver a pagar porque el contenido ha cambiado de soporte? Nah. Además, todavía están muy caros. Y el Macbook no es suficientemente potente como para reproducir blu-rays, por lo que no puedo comprar una unidad externa.

También podría comprar la película digitalmente en alta definición, pero por desgracia no la venden. Lo que venden son formatos equivalentes al DVD, pero ¡ya tengo el DVD! Disco que, por cierto, me insulta y amenaza cada vez que intento ver la película, sin posibilidad de saltar el mensaje.

Así que la única solución que me queda es descargar la versión 720p que alguna alma caritativa ha ripeado de su blu-ray y ha codificado en un fichero que ocupa 4,7 GB, pero que tiene más calidad que un DVD. Anda, si a Uma Thurman se le ven las arrugas en toda la cara. Se ha derrumbado un mito…

El absurdo mercado multimedia obliga a los usuarios a “piratear” los contenidos, como ellos lo llaman, para poder adaptar a nuestro nuevo hardware algo por lo que ya pagamos hace unos pocos años. Absurdo.

Por cierto, ya que estamos, también debería bajar Reservoir Dogs y Pulp Fiction. Para tenerlas, nada más. No sea que un día me corten el Internet.