Esta vez el flame no va de software, sino sobre la vida real. El día de fin de año tuve que marcharme de dos bares porque no podía respirar ni abrir los ojos. Hoy me ha apetecido escribir esto.

No leas esto si tienes comida en el estómago

Me gusta comer mierda. Muchas veces voy por la calle, saco mi bocadillo, y le meto un mordisco, con la mala suerte de que salpica a los de mi alrededor. Ellos me miran mal, pero por la calle tengo derecho a hacer lo que quiera, faltaría más

En los bares comparto los zurullos con mis amigos. No me importa saborearla y llenar mi estómago con ella, ya que aunque no es del gusto de todos y les parece desagradable, es mi cuerpo el que me estoy jodiendo, no el de los demás. No es cierto que el aliento o la ropa me huelan a truño. Si el que está sentado a mi lado me dice que deje de ensuciarle con las gotas que caen encima suyo mientras devoro mi mierda, le llamo intolerante, porque la democracia dice que todos tenemos derecho a hacer lo que queramos con nuestro cuerpo.

Encima, en Italia la han prohibido, y sólo puedo comer en casa. Es frustrante, por culpa de unos quejicas no puedo ejercer mi libertad de zampar los chorizos marrones donde quiera. ¿Y si estoy nervioso y necesito comer? Son unos tocacojones, cuando pasan por mi lado hacen ver como que tosen por el hediondo olor que emana de mi comida, pero sé que lo hacen a propósito para que deje de comer. No es justo. No entiendo por qué su derecho a no respirar la peste de mi mierda está por encima de mi derecho a comerla.

Entérate, fumador: cuando fumas, estás jodiendo al que tienes al lado. Todo lo demás son excusas. Le estás obligando a respirar tu aire y a llenarse los pulmones de tu alquitrán. Si te encontraras con una persona que comiera mierda y te ensuciara con ella, ¿lo soportarías? ¿Y si la metiera en tu estómago? No, no lo harías. Si no quieres dejar de fumar, no me jodas la vida a mí, intoxícate en tu propia casa. Gracias

Si alguien se ha sentido ofendido, me la sopla. Lo mío no es sentimiento, es algo físico. Es el salir por las noches y tener que marchar de los bares porque no puedo respirar, llegar a casa y lavar la ropa porque apesta. Es el ir por la calle y «saborear» una enorme bocanada de nicotina que proviene del que tienes delante. Y encima, tener que ser el malo de la película por querer defender mi salud. Pues no. Quizá no sea el lugar, pero hoy me he desahogado y he dicho todo lo que pensaba

¿No retiraron de la circulación un medicamento porque «como mínimo, no es beneficioso para la salud»? ¿Por qué el ministerio de sanidad, que se dedica a «velar» por la salud de los ciudadanos, prohíbe sustancias inocuas pero no prohíbe sustancias nocivas, que matan a decenas de miles de personas al año? ¿Por qué si conecto el tubo de escape del coche a casa del vecino puede denunciarme por lesiones, pero si mi compañero me mete en los pulmones monóxido de carbono soy un intolerante?

Tu libertad acaba donde empieza la de los demás

PD: Si con este texto crees que puedes conseguir que alguien deje de insertar alquitrán en tus pulmones, envíalo a quien quieras. Pero incluye un enlace al texto original. Ojalá sirva de algo.

PD2: Libertad total para darse de hostias virtuales en los comentarios

PD3: Como ayer el server estaba sin electricidad, lo subí primero a barrapunto y rápidamente han aparecido más comentarios

Actualización: Como hoy me han linkado algunas páginas y estoy recibiendo comentarios, que sepáis que aquí están cerrados porque es un artículo viejo. A fecha de hoy opino que la nueva normativa de los bares es un buen paso para los no fumadores, ya que por fin podremos escoger ir a bares libres de humo, lo que no podíamos hacer antes. Y todos los que creen que soy intolerante, que piensen primero quién es el que jode y quien es el jodido.